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«Los problemas del mundo no pueden ser resueltos por escépticos o cínicos cuyos horizontes están limitados por las realidades obvias. Necesitamos hombres y mujeres que puedan soñar con cosas que nunca fueron». – John F. Kennedy 

“Les dijo: ‘Vayan por todo el mundo y anuncien las buenas nuevas a toda criatura.’” – Marcos 16:15

«Y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin» – Mateo 24:14

Sabemos que Jesús fue el Mayor Soñador de sueños. Cuando dijo ‘predica el Evangelio a toda criatura,’ ¿era simplemente un deseo genérico, o era el mandamiento del Soñador —  que a cada persona se les predicara el Evangelio? No podemos tomar casualmente los mandamientos de Cristo.

Hace setenta y tres años, un joven Pastor canadiense llamado Jack McAlister fue aprehendido por la visión divina de Marcos 16 – para alcanzar a todos los hogares del mundo con el Evangelio. Tomó las palabras de Jesús como valor nominal y fundó el ministerio “Every Home for Christ” (Cada Hogar para Cristo). Hoy miles de creyentes llevan el Evangelio puerta a puerta con una visión para llegar a cada hogar. Millones se han salvado y se han formado miles de grupos de Cristo (Iglesias en casa) para preservar la cosecha. Podría decirse que este ministerio ha sido el movimiento de misiones más exitoso del mundo. Y quién alimenta este movimiento todos los días sino obreros indígenas comunes, que arriesgan sus vidas porque han sido apoderados con un sencillo evangelio: Jesús salva.

Ahora, una nueva generación surge. Un hijo espiritual mío, Tanner Peake, Vicepresidente de “International Ministries at Every Home for Christ” (Ministerios Internacionales en Cada Hogar para Cristo), ha sido apoderado por terminar esa tarea: la «Comisión de Cada Criatura.» Está lanzando la visión de Oikos (palabra griega para hogar), que cada hogar en el mundo recibiría una presentación del Evangelio a través de un testimonio personal o recibiendo literatura del Evangelio en su hogar. El objetivo es llegar a todos los hogares del mundo en los próximos 20 años. A pesar de lo que declara la cita de hoy – hay escépticos y cínicos cuyos horizontes están limitados por las realidades obvias de tal objetivo. Cuando miro las revistas de National Geographic y veo los altos rascacielos apilados de Hong Kong o las grandes poblaciones de las comunidades de tugurios construidas una encima de la otra en ciudades y montañas, es imposible.

Hudson Taylor, el gran misionero de China, dijo: «Hay tres etapas para cada gran obra de Dios; primero es imposible, después es difícil; luego está hecho.”

Jesús dijo: «todas las cosas son posibles para los que creen.»

Goeth dijo: «No sueñes sueños pequeños, porque no tienen poder para mover a los hombres.»

Seguro que Jesús no soñó un pequeño sueño, y nos negamos a disminuir y limitar Sus horizontes. Jesús nos dio una oración que convierte las imposibilidades en posibilidades. Dijo: «La cosecha es verdaderamente abundante, pero los obreros son pocos.» Traducción de Lou: «Por lo tanto, te ordeno que me rueges a mí, el Señor de la Cosecha, para que “ekballo a los obreros,” es decir para que envíe violentamente con pasión y fuerza a los obreros a los campos de la cosecha.” Siendo un hombre mayor, quiero apoyar a una nueva generación de “evangelistas Josué” que dicen que sí se puede hacer. Lo que aporto a la mesa de posibilidades es esta oración dinámica. Aquellos que ayunan conmigo hoy, en todo el mundo, ¿empezarías esta oración para terminar la tarea?  Oren «ekballo» con fe y persistencia para que se cumpla el «mandamiento a toda criatura.» Quiero que oremos para que Dios lance a decenas de miles de obreros indígenas a la cosecha de cada grupo de personas no alcanzadas y a cada hogar.

Oración: 
Señor, creemos en Tu palabra, que quieres alcanzar a todas las criaturas. Y Señor, no hay manera de alcanzar a cada criatura a menos que lleguemos a todos los hogares. Estamos abrumados con las realidades obvias de la imposibilidad de esta tarea, pero Tú nos diste este pasaje de las Escrituras como antídoto a esta imposibilidad. Por lo tanto, tenemos el valor de orar la oración que nos diste – Señor de la Cosecha, arroja obreros a cada hogar, a cada campo de refugiados, a cada tienda nómada, a cada vivienda en los barrios bajos, cada casa flotante, cada apartamento de gran altura, y en cada estadio de la tierra para un Evangelismo masivo. Ruego que esta visión de Oikos encuentre a decenas de miles de compañeros soñadores que pongan el sueño en acción. Que este gran sueño mueva a hombres y mujeres en todo el mundo. Que respires en esta visión, y que se multiplique más allá de todo lo que podríamos pensar o imaginar. Porque Jesús, Tú eres digno de la devoción de toda criatura. En el nombre de Jesús. Amén.

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